Diez averías que se producen por la inactividad durante el estado de alarma

Diez averías que se producen por la inactividad durante el estado de alarma

Muchos conductores tendrán que llevar el coche al taller después del coronavirus, ya que la inactividad causa fallos en batería, motor, aire acondicionado, caja de cambio o circuito de refrigeración.La caída del tráfico en porcentajes cercanos al 60% en muchos puntos de España, así como el aislamiento forzado tras la declaración del estado de alarma, está provocando una muy baja o nula actividad de los vehículos. Muchos conductores pensarán que se trata de un factor positivo para ahorrar en combustible o en desgaste de componentes.

Sin embargo, inactividad y automóviles no son ni mucho menos una buena combinación. De hecho, es más que probable que una vez se levante el confinamiento en los hogares, muchos conductores tengan que acudir de primeras a su taller de confianza para reparar alguna de las muchas averías que puede provocar la falta de movimiento. Son las siguientes:

1. Baterías. Es uno de los pocos servicios que realizan los pocos talleres que quedan abiertos para urgencias. Pero será uno de los más solicitados cuando se pueda volver a circular con normalidad. Hay que tener en cuenta que las baterías se autodescargan estando en reposo. Se estima que las baterías sin mantenimiento o con cierta antigüedad, pueden perder diariamente en torno a un 0,15% de su carga.

2. Neumáticos. Es cierto que se necesita bastante tiempo para que los neumáticos se acaben deformando producto del peso del vehículo y la falta de movimiento. Pero puede ocurrir, incluso en cubiertas con muy poco tiempo de vida útil.

3. Motor. La recomendación general es encender el motor al menos una vez al mes, para que los aros de los pistones no se queden pegados o que el aceite del motor pierda sus propiedades, riesgos ambos con la inactividad.

4. Fugas de aceite. Se puede producir esta avería como consecuencia del agrietamiento de las juntas al resecarse después de un tiempo sin actividad. Hay que tener en cuenta que los elementos que se encargan de la estanqueidad del motor necesitan con frecuencia contacto con el motor.

5. Circuito de refrigeración. La inactividad es un enemigo importante de varios de los elementos del circuito de refrigeración, tales como los manguitos, la bomba de agua o el termostato, especialmente en motores refrigerados por agua.

6. Caja de cambios. Al igual que el motor, las cajas de cambios necesitan recibir aceite frecuentemente para mantener la lubricación. En caso contrario, se pueden producir averías por oxidación en elementos como las horquillas, sincronizadores o piñones.

7. Aire acondicionado. La inactividad de los coches solo acentuará un problema muy común en primavera y antes del verano. Es un sistema que necesita lubricación habitual para su correcto funcionamiento. Por eso se recomienda encender de vez en cuando el aire acondicionado para que compresor, juntas o filtro no se vean dañados.

Inactividad y automóviles no son ni mucho menos una buena combinación.


8. Limpiaparabrisas y faros. Un propulsor eléctrico inactivo durante mucho tiempo puede provocar averías en estos elementos.

9. Distribución. La falta de uso en el vehículo provoca en no pocas ocasiones averías en los taqués, cuyo síntoma más evidente es un sonido característico de ?taca-taca? en la parte alta del motor.

10. Elevalunas eléctricos. El motor que acciona este elemento se encuentra especialmente expuesto a la humedad y al óxido, al estar ubicado en la puerta lateral. Especialmente si el coche duerme en la calle, este problema se acentúa.

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